Canastillas artesanales en Andalucía

 

Cada quien decide el tipo de padre o madre que será. Y siempre que el bebé reciba amor y cuidados nadie tiene por qué juzgar las decisiones de sus padres. Pero sin dudas hay una diferencia entre ponerle al bebé una ropita común y corriente que comprarle las ropitas que venden en las canastillas artesanales.

En toda España se comercializan las canastillas artesanales y Andalucía no es la excepción. De hecho, existen artesanas muy famosas en esta región. Pero lo mejor que tiene el comercio electrónico que impera en estos tiempos es que no hay que moverse de casa para encargar la ropita que más nos guste para nuestro bebé. Las canastillas artesanales se venden muy bien a través de Internet.

La red se ha convertido en una plataforma propicia no solo para que se compren y vendan productos de todo tipo, sino también para que las personas puedan mostrar su talento. Muchas de las mujeres que se dedican a fabricar canastillas artesanales se han creado blogs donde publican detalles de su proceso creativo. Y algunas hasta enseñan cómo tejer y muestran algunos truquitos del oficio.

Quien crea que Internet es solo un medio para el ocio y la pérdida de tiempo está completamente equivocado. Gracias a las redes muchas de estas mujeres han podido darse a conocer con lo que saben hacer. Por suerte para ellas muchas madres quieren para sus hijos estas ropitas hechas con amor y con creatividad.

Las canastillas artesanales son singulares, no se parecen a las monótonas producciones en serie que se fabrican en fábricas impersonales. Las canastillas artesanales están hechas a partir de la imaginación de quienes las fabrican. Es como tener a una abuelita que teja para su nieto. De hecho, algunas madres aprovechan el periodo de embarazo para aprender a tejer y a bordar y de esta forma hacerle a su bebé su propia canastilla artesanal.

Claro que hay que comprar algunos materiales como las agujas, las telas y los hilos. Pero todo esto es muy fácil de conseguir. Lo más complicado es aprender las técnicas, pues algunas son realmente difíciles. Pero con empeño, interés y paciencia todo es posible.

Lo más importante es poder darles a nuestros hijos artículos que luego puedan guardar de recuerdo de sus años de infancia. Muchas personas conservar sus canastillas durante toda la vida o se las regalan a otros niños de la familia para que las puedan disfrutar también.

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